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Posts Tagged ‘admiración’

En la semana del 13 al 19 de mayo, en JAcastellano, leímos el capítulo 44 de Orgullo y prejuicio para extraer citas epigramáticas, lo cual resultó extremadamente difícil, pues si bien se trata de otro de los capítulos emocionantes de la novela y con mucha información, realmente hay poco que destacar en cuanto a epigramas.

Los excursionistas reciben inesperadamente a unos visitantes en la posada de Lambton, que probablemente da mucho de que hablar a los habitantes de la localidad (aunque Jane Austen nunca nos revela ese ángulo), y que despierta las sospechas de los Sres. Gardiner respecto a tanta amabilidad hacia ellos por parte del propietario de Pemberley. Eso mismo les produce el deseo de formar una buena opinión respecto a él y por lo tanto sopesar más atentamente la opinión que ofreció el ama de llaves, después de todo:

The authority of a servant who had known him since he was four years old, and whose own manners indicated respectability, was not to be hastily rejected.

El testimonio de una sirvienta que le conocía desde los cuatro años, y cuyo propio modo des er indicaba respetabilidad, no era para ser rechazado de buenas a primeras. [trad. José de Urríes y Azara]

No era de desdeñar fácilmente la autoridad de una servidora que lo había tratado desde que tenía cuatro años y que además parecía ser persona respetable. [trad. Amando Lázaro Ros]

El testimonio de una criada que lo conocía desde los cuatro años, y que parecía una persona respetable, no se podía rechazar a la ligera. [trad. José Luis López Muñoz]

El testimonio de una criada que le conocía desde los cuatro años y que parecía tan respetable, no podía ser puesto en tela de juicio. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

No se debía desdeñar precipitadamente la autoridad de una criada que lo conocía desde que tenía cuatro años, y cuyos modales indicaban que ella misma era persona respetable. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

El testimonio de una sirvienta que lo conocía desde los cuatro años, y cuyo propio modo de ser indicaba respetabilidad, no debía ser rechazado de buenas a primeras. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Las palabras de una criada tan respetable, y que lo conocía desde los cuatro años, no podía rechazarse alegremente. [trad. Marta Salís Canosa] (“hastily” definitivamente NO significa “alegremente”)

La autoridad de un criado que lo había conocido desde que tenía cuatro años, y cuyo aspecto indicaba absoluta respetabilidad, no podía desestimarse en absoluto. [trad. José C. Vales]

Ésa es realmente la única cita que muy levemente se acerca a ser un epigrama.

No obstante, no podemos evitar destacar otras citas que arrojan luz respecto a lo que está sucediendo.

Por ejemplo, de las sospechas y conclusiones que comienzan a sacar los tíos Gardiner al observar las interacciones, se nos dice:

The suspicions which had just arisen of Mr. Darcy and their niece directed their observation towards each with an earnest though guarded inquiry; and they soon drew from those inquiries the full conviction that one of them at least knew what it was to love. Of the lady’s sensations they remained a little in doubt; but that the gentleman was overflowing with admiration was evident enough.

Las sospechas que acababan de concebir sobre Darcy y su sobrina les forzaron a dirigir su observación hacia ambos con detención y cautela; y pronto surgió de éste la absoluta convicción de que uno de ellos, al menos, estaba enamorado. De los sentimientos de aquella quedaron algo en duda; pero que el caballero rebosaba admiración era patente. [trad. José de Urríes y Azara]

Las sospechas que acababan de despertarse en ellos respecto a las relaciones entre el señor Darcy y su sobrina hicieron que sus observaciones se concentrasen en ambos, examinándolos con reserva pero con el mayor interés. Pronto llegaron a convencerse plenamente, por lo que veían, de que uno al menos de los dos sabía lo que era amor. Les quedó una pequeña duda sobre los verdaderos sentimientos de la joven, pero era evidente que el galán rebosaba de admiración. [trad. Amando Lázaro Ros]

Las sospechas que acababan de concebir acerca del señor Darcy y de Elizabeth hicieron que sus observaciones se centraran en ellos, aunque con un interés tan sincero como discreto; pronto llegaron al convencimiento de que al menos uno de los dos sabía lo que era amar. Sobre los sentimientos de la dama no sacaron una conclusión decidida, pero resultaba evidente que el caballero era incapaz de ocultar su interés. [trad. José Luis López Muñoz] (“interés” es apenas un hiperónimo, queda muy debajo de “admiración”)

Las sospechas que acababan de concebir sobre Darcy y su sobrina les llevaron a concentrar su atención en ellos examinándolos detenidamente, aunque con disimulo, y muy pronto se dieron cuenta de que al menos uno de ellos estaba muy enamorado. Los sentimientos de Elizabeth eran algo dudosos, pero era evidente que Darcy rebosaba admiración a todas luces. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Las sospechas que se les acababan de despertar acerca del señor Darcy y su sobrina les llevaron a observarlos con atención, aunque con disimulo, y sus pesquisas los convencieron plenamente, al poco rato, de que al menos uno de ellos sabía lo que era amar. Quedaron un poco dudosos de los sentimientos de la dama; pero era evidente que el caballero rebosaba admiración. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Las sospechas que acababan de concebir sobre Darcy y su sobrina los forzaron a dirigir su atención, y pronto tuvieron la certeza absoluta de que uno de ellos dos, al menos, estaba enamorado. De los sentimientos de Lizzy dudaron un poco, pero la admiración del caballero era patente. [trad. Ana Ma. Rodríguez] (Omite indicar hacia quién dirigieron la atención, omite “señor” para referirse a Darcy y explicita que se trata de Lizzy cuando en el original habla de “la dama”)

La sospecha que acababa de asaltarles sobre el señor Darcy y Elizabeth les animó a centrar su atención en ellos, aunque lo hicieran con tanta vehemencia como discreción; y no tardaron en convencerse de que al menos uno de los dos sabía lo que era amar. Sobre los sentimientos de la dama siguieron albergando dudas; pero era evidente que el caballero no cabía en sí de admiración. [trad. Marta Salís Canosa]

Las sospechas que acababan de intuir respecto al señor Darcy y su sobrina les indicaron que debían dirigir su atención hacia ellos para estudiar su conducta con gran detenimiento, aunque discretamente No tardaron, tras sus perspicaces pesquisas, en llegar a la convicción de que uno de ellos al menos sabía lo que era estar enamorado. De los sentimientos de la señorita tenían alguna duda; pero que el caballero se desvivía en adoración amorosa… eso era del todo evidente. [trad. José C. Vales]

It was evident that she was much better acquainted with Mr. Darcy than they had before any idea of; it was evident that he was very much in love with her. They saw much to interest, but nothing to justify inquiry.

Era evidente que estaba mucho mejor relacionada con Darcy de lo que ellos creían antes; éralo que él se hallaba muy enamorado de ella. Habían visto mucho para interesarse en el asunto, pero nada que justificase la averiguación. [trad. José de Urríes y Azara]

Estaba claro que las relaciones de Elizabeth y el señor Darcy eran mucho más estrechas de lo que ellos habían supuesto al principio; estaba bien claro que este último se hallaba enamoradísimo de su sobrina, Mucho de lo que habían visto despertaba su curiosidad, pero nada justificaba un interrogatorio de su sobrina. [trad. Amando Lázaro Ros]

Era evidente que Elizabeth conocía al señor Darcy mejor de lo que ellos creían; y también era evidente que él estaba muy enamorado de ella. Habían visto muchas cosas que les interesaban, pero ninguna que justificara una investigación. [trad. José Luis López Muñoz] (“Investigación” tiene una connotación de algo científico o policiaco que no parece adecuada al caso)

Era evidente que sus relaciones con Darcy eran mucho más serias de lo que ellos habían creído, y estaba más claro que el agua que él estaba enamoradísimo de ella. Habían visto muchas cosas que les interesaban, pero no justificaban su indagación. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Era evidente que Elizabeth conocía al señor Darcy mucho mejor de lo que ellos se habían figurado; era evidente que él estaba muy enamorado de ella. Habían visto muchas cosas interesantes, pero ninguna que justificase un interrogatorio. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Era evidente que estaba mucho mejor relacionada con Darcy de lo que ellos habían creído, así como que él estaba muy enamorado de ella. Habían visto muchos detalles que despertaron su interés, pero nada que justificase hacer ninguna pregunta indiscreta. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Era evidente que su sobrina conocía al señor Darcy mucho más de lo que ellos pensaban; era evidente que él estaba muy enamorado de ella. Había muchas cosas que les interesaban, pero nada que justificara su indiscreción. [trad. Marta Salís Canosa] (“inquiry” no es “indiscreción”)

Era evidente que tenía mucha más relación con el señor Darcy de lo que ellos habían imaginado; era evidente que él estaba absolutamente enamorado de ella. Todo aquello les resultaba interesantísimo, pero nada justificaba que fueran indiscretos preguntando lo que no debían. [trad. José C. Vales]

En tanto que respecto los sentimientos de la protagonista respecto a su admirador, podemos destacar dos fragmentos de texto:

As for Elizabeth, her thoughts were at Pemberley this evening more than the last; and the evening, though as it passed it seemed long, was not long enough to determine her feelings towards one in that mansion; and she lay awake two whole hours endeavouring to make them out. She certainly did not hate him. No; hatred had vanished long ago, and she had almost as long been ashamed of ever feeling a dislike against him, that could be so called. The respect created by the conviction of his valuable qualities, though at first unwillingly admitted, had for some time ceased to be repugnant to her feeling; and it was now heightened into somewhat of a friendlier nature, by the testimony so highly in his favour, and bringing forward his disposition in so amiable a light, which yesterday had produced. But above all, above respect and esteem, there was a motive within her of goodwill which could not be overlooked. It was gratitude; gratitude, not merely for having once loved her, but for loving her still well enough to forgive all the petulance and acrimony of her manner in rejecting him, and all the unjust accusations accompanying her rejection.

En cuanto a Elizabeth, sus pensamiento estuvieron en Pemberley esta noche más aún que la pasada; y aunque mientras transcurría le pareció larga, no lo fue lo bastante para interpretar sus sentimientos hacia *uno* de los habitantes de aquella mansión; y permaneció echada, pero despierta, dos horas enteras tratando de concretarlos. Cierto que no le odiaba. No, el odio se había desvanecido hacía mucho tiempo, y casi durante todo él se había avergonzado de haber experimentado contra esa persona disgusto alguno que pudiera recibir dicho nombre. El respeto, debido a la convicción en sus valiosas cualidades, aunque admitido al comienzo contra su voluntad, hacía no poco que cesara de repugnar a sus sentimientos, subiendo de punto, hasta llegar a tornarse amistoso, con un testimonio tan alto en su favor como el que oyera, y con las amigables disposiciones que había dado a conocer el día anterior. Pero sobre todo eso, sobre el respeto y la estimación, había en ella otro motivo de benevolencia que no podía pasarse por alto. Era la gratitud; gratitud no solo por haberla amado, sino por amarla todavía lo bastante para olvidar la petulancia y acrimonia de su manera de rechazarle y las injustas acusaciones que acompañaron esa repulsa. [trad. José de Urríes y Azara]

Más aún que la tarde anterior, los pensamientos de Elizabeth iban hacia Pemberley; pero la velada, que ya de por sí le pareció larga, no fue lo suficientemente para que se percatase con claridad de cuáles eran los sentimientos que le inspiraba cierta persona que vivía en el palacio de Pemberley. Dos horas permaneció despierta aquella noche, esforzándose por descifrarlos. Desde luego, ya no lo odiaba. No; hacía tiempo que había desaparecido su rencor, casi tanto como el que venía avergonzándose de haber sido capaz de experimentar hacia Darcy un sentimiento que mereciese aquel nombre. El respeto que se había despertado en ella, al convencerse de sus apreciables cualidades, se fue filtrando al principio a despecho de ella misma, pero acabó por chocar con su anterior disposición de ánimo; los testimonios que ahora le eran tan altamente favorables, le intensificaron el respeto hasta convertirlo en algo parecido a simpatía, y acabaron por presentar la personalidad de Darcy en una luz más favorable como la del día anterior. Por encima de todo, por encima del respeto y del aprecio, sentía Elizabeth un motivo que disponía su voluntad en favor de Darcy, motivo al que ella concedía mucha trascendencia. Era la gratitud. Le estaba agradecida no solamente por haberse enamorado de ella, sino también por seguir queriéndola lo suficiente para perdonar toda petulancia y la actitud con la que ella lo había rechazado, y todas las acusaciones injustas con que había acompañado este rechazo. [trad. Amando Lázaro Ros]

En cuanto a Elizabeth sus pensamientos se volvieron aún más que el día anterior hacia Pemberley; y aunque la tarde se hizo larga, no duró lo suficiente para precisar sus sentimientos acerca de *uno* de los habitantes de aquella mansión; Elizabeth pasó dos horas despierta en la cama tratando de aclararlos. Era evidente que no lo detestaba. No; el aborrecimiento se había desvanecido tiempo atrás, y casi desde entonces se avergonzaba de haberlo mirado alguna vez con algo que mereciera el nombre de desagrado. El respeto surgido de saberlo en posesión de muchas cualidades, aunque al principio admitido a regañadientes, había dejado, desde hacía algún tiempo, de ir en contra de sus sentimientos; y ahora aquel respeto, gracias al testimonio, tan extraordinariamente favorable, que había producido el día anterior, y que arrojaba una luz tan favorecedora sobre su personalidad, se estaba convirtiendo en algo de naturaleza más amistosa. Pero, sobre todo, por encima del respeto y de la estima, existía, para la buena disposición actual de Elizabeth, un motivo más que no se podía pasar por alto. Y era la gratitud. Gratitud no sólo por haberla amado antes, sino por quererla lo bastante como para perdonar el malhumor y la acritud en su manera de rechazarlo, junto con todas las injustas acusaciones que habían acompañado aquel rechazo. [trad. José Luis López Muñoz]

Elizabeth pensó aquella noche en Pemberley más aún que la anterior. Le pareció larguísima, pero no lo bastante para determinar sus sentimientos hacia uno de los habitantes de la mansión. Después de acostarse estuvo despierta durante dos horas intentando descifrarlos. No le odiaba, eso no; el odio se había desvanecido hacía mucho, y durante casi todo ese tiempo se había avergonzado de haber sentido contra aquella persona un desagrado que pudiera recibir ese nombre. El respeto debido a sus valiosas cualidades, aunque admitido al principio contra su voluntad, había contribuido a que cesara la hostilidad de sus sentimientos y éstos habían evolucionado hasta convertirse en afectuosos ante el importante testimonio en su favor que había oído y ante la buena disposición que él mismo –– había mostrado el día anterior. Pero por encima de todo eso, por encima del respeto y la estima, sentía Elizabeth otro impulso de benevolencia hacia Darcy que no podía pasarse por alto. Era gratitud; gratitud no sólo por haberla amado, sino por amarla todavía lo bastante para olvidar toda la petulancia y mordacidad de su rechazo y todas las injustas acusaciones que lo acompañaron. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

En cuanto a Elizabeth, aquella tarde sus pensamientos estuvieron en Pemberley más que en la pasada; y aunque la velada se le hizo larga, no le resultó lo bastante larga como para determinar sus sentimientos hacia *uno* de los habitantes de dicha casa. No lo odiaba, desde luego. No; el odio se había disipado hacía mucho tiempo, y casi hacía el mismo tiempo que Elizabeth se sentía avergonzada de haber sentido hacia él una antipatía que mereciera el nombre de tal. Aunque al principio había reconocido a disgusto el respeto que le producía el conocer con seguridad sus valiosas prendas, ya hacía algún tiempo que había de dejado de repugnarle sentir tal respeto, que ahora se potenciaba para convertirse en algo de naturaleza más amistosa, en virtud de tantos testimonios a su favor y de tantas muestras de su buena disposición como había tenido el día anterior. Pero por encima de todo, por encima del respeto y la estimación, tenía dentro un motivo que no podía pasar por alto para tenerle buena voluntad. Era la gratitud; gratitud, no sólo por haberla querido, sino por seguir queriéndola lo suficiente para perdonarle toda la petulancia y la acritud con que ella lo había rechazado, así como todas las acusaciones injustas que habían acompañado a su rechazo. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

En cuanto a Lizzy, esa noche sus pensamientos estuvieron en Pemberley más aún que la anterior, y aunque mientras transcurría le pareció larga, no lo fue bastante para interpretar sus sentimientos hacia uno de los moradores de aquella mansión, y permaneció echada, pero despierta, dos horas enteras tratando de concretarlos. No podía decir que lo odiara. No, el odio se había desvanecido hacía mucho tiempo, y ahora se avergonzaba casi de haber experimentado hacia esa persona un sentimiento que pudiera calificarse de antipatía. El respeto debido a la convicción en sus valiosas cualidades, aunque admitido al comienzo contra su voluntad, se había tornado respeto y aprecio, pero sobre todo, gratitud; gratitud no sólo por haberla amado, sino por amarla todavía lo bastante para olvidar el modo en que lo había rechazado y las injustas acusaciones que acompañaron a su repulsa. [trad. Ana Ma. Rodríguez] (Cambia el nombre por su forma afectiva; el “almost” no se refiere a casi avergonzarse, sino que casi al tiempo, casi desde ese mucho tiempo, que omite en la traducción. También hay otra gran omisión, luego de que la admisión que el respeto lo concedió inicialmente contra su voluntad, no tradujo todo lo siguiente: it was now heightened into somewhat of a friendlier nature, by the testimony so highly in his favour, and bringing forward his disposition in so amiable a light, which yesterday had produced”)

Los pensamientos de Elizabeth por su parte, pasaron más tiempo en Pemberley que la noche anterior; y, aunque la velada transcurrió lentamente, no duró lo suficiente para que lograra decidir cuáles eran sus sentimientos por *uno* de los moradores de aquella mansión; y pasó dos horas sin conciliar el sueño tratando de averiguarlo. Era indudable que no lo odiaba. No; el odio se había desvanecido hacía tiempo, y casi desde entonces se avergonzaba de haber sentido algo parecido a la animadversión. El respeto que le inspiraba el convencimiento de que era un hombre lleno de cualidades, aunque al principio le costara reconocerlo, había dejado de contrariarla; y se estaba convirtiendo en algo de naturaleza más amistosa gracias al testimonio tan elocuente en su favor que había escuchado el día anterior, y que daba una imagen admirable de su carácter. Pero sobre todo, por encima del respeto y de la estima, había algo en su interior que no podía pasar por alto. Y era la gratitud. Gratitud no sólo por haberla amado en el pasado, sino por quererla aún lo suficiente para perdonar la irritabilidad y la acritud con que lo había rechazado, así como todas las acusaciones injustas que habían acompañado a su negativa. [trad. Marta Salís Canosa]. (“petulance” no significa “irritabilidad”)

Respecto a Elizabeth, pensó en Pemberley aquella noche más que la noche anterior; y la noche, mientras transcurría, aunque le pareció larguísima, no fue lo suficientemente larga como para aclarar sus sentimientos hacia *una persona concreta* de aquella mansión, y permaneció despierta dos horas, intentando decidirlo. Desde luego, no lo odiaba. No. El odio se había desvanecido hacía mucho tiempo y durante todo ese tiempo casi se había avergonzado de tener un sentimiento de rechazo hacia él que mereciera ese nombre. El respeto nacido de la convicción de sus verdaderas cualidades, aunque admitidas al principio a regañadientes, habían dejado de ser al final repugnantes a sus sentimientos; y ahora había adquirido una especie de naturaleza amistosa, gracias a los testimonios que había oído en su favor y el comportamiento tan agradable que él mismo había tenido el día anterior. Pero sobre todo, por encima del respeto y el aprecio, había en su interior una predisposición hacia él que no podía pasar por alto. Era gratitud. Gratitud no solamente por haberla amado, sino por amarla lo suficiente todavía como para olvidar la petulancia y la acritud con la que lo había rechazado, y todas las injustas acusaciones que habían acompañado a aquella negativa. [trad. José C. Vales]

Such a change in a man of so much pride exciting not only astonishment but gratitude–for to love, ardent love, it must be attributed; and as such its impression on her was of a sort to be encouraged, as by no means unpleasing, though it could not be exactly defined. She respected, she esteemed, she was grateful to him, she felt a real interest in his welfare; and she only wanted to know how far she wished that welfare to depend upon herself, and how far it would be for the happiness of both that she should employ the power, which her fancy told her she still possessed, of bringing on her the renewal of his addresses.

Semejante cambio en un hombre de tanto orgullo no sólo excitaba asombro, sino gratitud, pues al amor, un amor ardiente había que atribuirlo. Por eso la impresión que le producía era para alentarla; y muy opuesta al desagrado, aunque no se pudiera definir con exactitud. Le respetaba, le estimaba, le estaba agradecida, sentía vivo interés por su felicidad, y sólo le faltaba saber hasta qué punto deseaba que esa felicidad dependiera de ella y hasta cuál redundaría en dicha de ambos que emplease el poder, que su imaginación le presentaba aún como suyo, de arrastrarle a renovar su proposición. [trad. José de Urríes y Azara]

Cambio semejante en un hombre que antes era tan orgulloso, despertó en Elizabeth no solamente el asombro sino la gratitud, porque sólo podía atribuirse al amor, a un amor ardiente. Esta impresión no tenía ella por qué reprimirla, no le producía molestia alguna aunque no acertaba a definir su verdadera naturaleza. Sentía por Darcy respeto, aprecio, gratitud y se interesaba muy de veras por su felicidad. Lo que Elizabeth no hubiera sabido decir era hasta qué punto deseaba que esa felicidad fuese obra de ella misma y hasta qué extremo debía ella llegar para conseguir la felicidad de los dos, en el empleo de la influencia que se imaginaba tener todavía para conseguir que él reanudase sus relaciones amorosas. [trad. Amando Lázaro Ros]

Semejante cambio en un hombre de tanto orgullo despertaba, además de asombro, gratitud, porque sólo podía atribuirse al amor, y a un amor ardiente; y, como tal, causaba en Elizabeth una impresión que nada tenía de desagradable, aunque no claramente definida, que merecía la pena fomentar. Elizabeth sentía respeto, estima, le estaba agradecida y sentía verdadero interés por su bienestar; y ahora sólo le quedaba averiguar hasta qué punto deseaba que aquel bienestar dependiera de ella, y hasta qué punto debería emplear, para la felicidad de ambos, la capacidad, que su intuición le decía que aún poseía, de provocar una nueva declaración. [trad. José Luis López Muñoz]

Semejante cambio en un hombre tan orgulloso no sólo tenía que inspirar asombro, sino también gratitud, pues había que atribuirlo al amor, a un amor apasionado. Pero, aunque esta impresión era alentadora y muy contraria al desagrado, no podía definirla con exactitud. Le respetaba, le estimaba, le estaba agradecida, y deseaba vivamente que fuese feliz. No necesitaba más que saber hasta qué punto deseaba que aquella felicidad dependiera de ella, y hasta qué punto redundaría en la felicidad de ambos que emplease el poder que imaginaba poseer aún de inducirle a renovar su proposición. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Un cambio tal en un hombre de tanto orgullo no sólo despertaba asombro sino gratitud, pues debía achacarse al amor, al amor ardiente; y en virtud de tal, la impresión que le había causado merecía recibirse no como algo desagradable, aunque no podía llegar a definirla con exactitud. Lo respetaba, lo estimaba, le estaba agradecida, sentía un verdadero interés por el bienestar de él; y lo único que le faltaba saber era hasta qué grado quería ella misma que aquel bienestar dependiera de ella, y cuán beneficioso sería para la felicidad de ambos que ella hiciera uso del poder, del que su imaginación le decía que poseía aún, de animarlo a que renovase sus pretensiones. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Semejante cambio en un hombre tan orgulloso no sólo movía a asombro, sino a gratitud, pues no podía menos que atribuirse a un amor ardiente. Por eso en aquel momento estaba segura de que lo respetaba, lo estimaba, le estaba agradecida, sentía un verdadero interés por su felicidad, y sólo le faltaba saber hasta qué punto deseaba que esa felicidad dependiera de ella y si podía contribuir a la dicha de ambos el que emplease el poder, que su imaginación le presentaba aún como suyo, de arrastrarlo a renovar su proposición. [trad. Ana Ma. Rodríguez] (Omite el fragmento que sigue a “amor ardiente” que habla de las sensaciones que eso despertaba en Lizzy, que no le eran desagradables pero que no alcanzaba a definir)

Semejante cambio en un hombre tan orgulloso suscitaba en ella, además de asombro, agradecimiento, pues sólo podía atribuirse al amor, al amor más apasionado; y, como tal, despertaba unas sensaciones en absoluto desagradables que tenía deseos de alentar aunque no pudiera definir. Ella lo respetaba, lo apreciaba, le estaba agradecida y sentía verdadero interés por su bienestar; y sólo necesitaba saber hasta qué punto deseaba que ese bienestar dependiera de ella, y hasta qué punto —a fin de contribuir a la felicidad de ambos— debía utilizar el poder que aún creía poseer para que él volviera a cortejarla. [trad. Marta Salís Canosa]

Un cambio semejante en un hombre tan orgulloso no sólo causaba asombro, sino que suscitaba gratitud… pues sólo al amor, al amor apasionado podía atribuirse aquella transformación; y tal era la impresión en ella que deseaba alentarla, pues de ningún modo le resultaba desagradable, aunque no pudiera definirla exactamente. Lo respetaba, lo apreciaba, le estaba agradecida, sentía un verdadero interés en que fuera feliz, y sólo quería saber hasta qué punto esa felicidad dependía de ella, y hasta qué punto la felicidad de ambos dependería de que ella pudiera conseguir que el señor Darcy renovara sus proposiciones, pues suponía que aún tenía ese poder en sus manos. [trad. José C. Vales]

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Esta es una entrada especial dedicada exclusivamente a la que es, detrás de la frase inicial, la segunda cita más conocida de Orgullo y prejuicio. Nos referimos a la famosa declaración de amor de Darcy.

Sin más preámbulos, aquí la tienen:

In vain have I struggled. It will not do. My feelings will not be repressed. You must allow me to tell you how ardently I admire and love you.

En JAcastellano hemos comentado respecto al poder de las palabras, cómo pueden hacer mella en las personas y causar vuelcos. Y si una frase tan aparentemente común y simple como “Te quiero” puede causar una gran impresión para aquella persona a quien va dirigida. Hay que ver qué sucede cuando esa misma idea se expresa de la manera en que lo hace Fitzwilliam Darcy. No por nada es tan memorable y constituye una de las más famosas declaraciones de amor de toda la literatura.

La primera vez que se tradujo a nuestra lengua (1924) apareció así:

En vano he luchado. No quiero hacerlo más. Mis sentimientos no pueden contenerse. Permítame usted que le manifieste cuán ardientemente la admiro y la amo.

[trad. José de Urríes y Azara]

Pese a que en las demás entradas hemos comentado y señalado diversos errores de la traducción de Urríes, creemos que al menos en este caso, ha sido muy atinado e insuperable, logrando resistir el paso del tiempo, pues sus colegas posteriormente se han sentido obligados a reformular la frase y con ello borrar o por lo menos diluir el énfasis y la contundencia de la declaración (importa mucho que la frase original comience con “en vano” y más aún, ya que en el texto original en inglés, aparece la inversión “have I”, una irregularidad que se emplea para dar énfasis, emplear el orden sintáctico convencional SVC arruina el efecto).

Así, vemos otros ejemplos posteriores:

He luchado en vano. No quiero hacerlo más. Mis sentimientos no pueden contenerse. Permítame usted que le manifieste cuán ardientemente la admiro y la amo. [trad. Américo Nos Gray]

Ha sido en vano que yo luchase. Nada he conseguido con ello. Mis sentimientos pueden más que yo. Permítame que le diga cuánta es la admiración que me inspira y cuánto la amo. [trad. Amando Lázaro Ros]

He luchado en vano. Ya no puedo más. Soy incapaz de contener mis sentimientos. Déjeme que le diga que la admiro y la amo locamente. [Fernando Durán]

He luchado en vano. Ya no puedo más. Soy incapaz de contener mis sentimientos. Permítame que le diga que la admiro y la amo apasionadamente. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

He luchado en vano. No me ha servido de nada. No reprimiré por más tiempo mis sentimientos. Tendrá que permitirme que le exprese la intensidad de mi admiración y de mi amor. [trad. José Luis López Muñoz]

He luchado en vano. Ya no quiero hacerlo. Me resulta imposible contener mis sentimientos. Permítame usted que le manifieste cuán ardientemente la admiro y la amo. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

He luchado en vano y no quiero luchar más. No puedo contener mis sentimientos. Permítame que le diga cuán ardientemente la admiro y la amo. [trad. A.L.A., editorial Andrés Bello]

He luchado en vano, pero ya no quiero hacerlo. No quiero reprimir mis sentimientos. Debe permitirme confesarle lo ardientemente que la admiro y la amo. [Patricia Franco Lommers]

He luchado en vano. No puede ser. Mis sentimientos no se dejan reprimir. Debe permitirme usted que le diga con cuánto ardor la admiro y la amo. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

He luchado en vano. No aguanto más. No puedo contener mis sentimientos. Permítame que le diga que la admiro y la amo apasionadamente. [Kiky Rodríguez]

He luchado en vano. Es inútil. No puedo ahogar mis sentimientos. Usted me permitirá que le diga en qué forma tan apasionada la admiro y la amo. [Juan Izquierdo]

He luchado en vano. No servirá de nada. No puedo reprimir mis sentimientos. Permítame decirle que la admiro y la amo apasionadamente. [trad. Delia Pasini]

Hace mucho tiempo que he venido luchando, pero todo ha sido en vano y ya no quiero seguirlo haciendo, pues me resulta imposible contener mis sentimientos. Permítame manifestarle cuán ardientemente la admiro… y la amo. [Roberto Mares]

He hecho lo imposible por evitarlo, pero ha sido en vano. No lo he conseguido. No he podido reprimir mis sentimientos. Permítame decirle que siento una gran admiración por usted y que la amo con pasión. [trad. Roser Vilagrassa]

Mi lucha ha sido en vano. Carece de sentido. No reprimiré por más tiempo mis sentimientos. Permítame decirle cuán ardientemente la admiro y la amo. [trad. Marta Salís Canosa]

He luchado en vano… Ya no puedo más. No puedo reprimir mis sentimientos. Permítame decirle que la admiro y la amo apasionadamente. [trad. José C. Vales]

Lamentablemente, Darcy no pudo limitarse a decir eso, sino que se explayó en sus explicaciones e irremediablemente, como consesuencia, tuvo que recibir su merecido a manos de Lizzy. Ya en las siguientes entradas seguiremos comentando respecto al resto del contenido del capítulo 34.

Si sus ediciones contienen alguna otra versión de esta famosa declaración, los invitamos a compartirla con nosotros (indiquen por favor el nombre del traductor y la edición).

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En esta segunda entrada, continuamos con la presentación de las citas más memorables del capítulo 24 de Orgullo y prejuicio.

La conversación entre Lizzy y Jane prosigue y ahora comentan en específico la decepción amorosa de esta última, que Lizzy atribuye completamente a la intervención de las hermanas y el amigo de Bingley, además de a cierta debilidad de carácter de éste (no hay que olvidar que anteriormente —en el capítulo 10— Lizzy parecía muy dispuesta a ver como positivo que Bingley fuera fácil de persuadir).

La benevolencia de Jane la hace señalar que:

We must not be so ready to fancy ourselves intentionally injured.

No necesitamos hallarnos prontas e imaginarnos injuriadas. [trad. José de Urríes y Azara] (al traducir como “prontas” el “ready” deja de lado que la idea completa es “ready to fancy”)

Hacemos mal en pensar siempre que el daño que se nos hace es intencionado. [trad. Amando Lázaro Ros] (aquí pierde por completa la cuestión de “not so ready to”)

No hemos de estar dispuestas a imaginarnos intencionadamente ofendidas. [trad. José Luis López Muñoz] (falta el enfático “so”)

No debemos estar tan predispuestos a imaginarnos que nos han herido intencionadamente. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

No debemos estar dispuestos a figurarnos que nos han injuriado a propósito. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez] (también omite el enfático “so”)

No podemos creer tan a la ligera que nos ha ofendido a propósito. [trad. Ana Ma. Rodríguez] (“tan a la ligera” no equivale precisamente a “so ready to”)

No debemos dar por hecho de este modo que se nos hiere intencionalmente. [trad. Marta Salís Canosa] (también omite el “so”)

Parece que es una de las frases que más complicación les ha causado a los traductores.

Y prosigue Jane con su argumento:

We must not expect a lively young man to be always so guarded and circumspect.

No podemos exigir que un joven bullicioso sea siempre tan mirado y circunspecto. [trad. José de Urríes y Azara] (“lively” por “bullicioso” no resulta muy atinado para este caso, ni tampoco “guarded” como “mirado”).

No podemos esperar que un joven alegre sea en todo momento moderado y circunspecto. [trad. Amando Lázaro Ros] (“moderado” como opción de traducción de “guarded” no parece muy acertada)

No hemos de esperar que un joven lleno de animación sea siempre cauto y circunspecto. [trad. José Luis López Muñoz]

No podemos esperar que un hombre joven y tan vital sea siempre tan circunspecto y comedido. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

No debemos esperar que un joven de carácter vivo sea siempre muy prudente y circunspecto. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

No podemos exigir que un joven alocado sea siempre precavido y prudente. [trad. Ana Ma. Rodríguez] (“alocado” resulta una de las más desatinadas de las opciones de traducción de “lively” y más para este caso)

No debemos esperar que un joven lleno de vitalidad sea cauteloso y circunspecto. [trad. Marta Salís Canosa]

Y agrega:

It is very often nothing but our own vanity that deceives us.

A menudo es sólo nuestra propia vanidad lo que nos engaña. [trad. José de Urríes y Azara]

Muchas veces nos engaña nuestra propia vanidad. [trad. Amando Lázaro Ros]

Con mucha frecuencia lo único que nos engaña es nuestra propia vanidad. [trad. José Luis López Muñoz]

A menudo lo que nos engaña es únicamente nuestra propia vanidad. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Lo que nos engaña no es a menudo más que nuestra propia vanidad. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

A menudo es nuestra propia vanidad lo que nos engaña. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

A menudo no es sino nuestra vanidad la que nos engaña. [trad. Marta Salís Canosa]

Y aquí uno de los argumentos con el que Jane Bennet parece dar la razón a la opinión que Darcy había expresado respecto a la imaginación femenina en el capítulo 5:

Women fancy admiration means more than it does.

La imaginación de las mujeres se excede. [trad. José de Urríes y Azara] (una traducción demasiado tajante y no muy precisa)

Las mujeres nos imaginamos que el sentimiento de admiración encierra siempre algo más. [trad. Amando Lázaro Ros] (en cambio esta traducción añade elementos, como ese “siempre” y “algo”).

Las mujeres atribuimos al interés más valor del que realmente tiene. [trad. José Luis López Muñoz] (¿”interés” por “admiration”? ¿”valor” por “meaning?)

Las mujeres nos creemos que la admiración significa más de lo que es en realidad. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Las mujeres nos imaginamos que la admiración significa más de lo que es. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

La imaginación de las mujeres hace que concibamos demasiadas ilusiones respecto de los hombres. [trad. Ana Ma. Rodríguez] (sobreexplica y pierde el elemento “admiración”).

Las mujeres imaginamos despertar más admiración de la que realmente despertamos. [trad. Marta Salís Canosa]

Lo cierto es que todos, dado que la frase la dice un personaje femenino además emplean el verbo en primera persona del plural (nosotros), cuando el inglés permite dejarlo abierto.

Esa última frase, Lizzy la redondea con:

And men take care that they should.

Y los hombres procuran que se exceda. [trad. José de Urríes y Azara]

Y los hombres se ingenian para que nosotras nos lo imaginemos. [trad. Amando Lázaro Ros]

Y los hombres se cuidan de que así sea. [trad. José Luis López Muñoz] (traducir “take care” como “cuidar” en este caso, sería una ambigüedad que puede llevar al lector a sacar una conclusión opuesta: que los hombres quieren evitar que eso ocurra, cuando en el original, Lizzy señala que es la intención de los hombres que eso suceda).

Y los hombres se cuidan bien de que así sea. [trad. Ma. Antonia Ibáñez] (incurre en el mismo equívoco que la traducción de López Muñoz al traducir “take care” como cuidar).

Y los hombres se encargan de que se lo imaginen. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Y los hombres procuran que así sea. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Y los hombres se preocupan de que así sea. [trad. Marta Salís Canosa] (traducir “take care” como “preocupar” en este caso remite a una equivocación de sentido similar a la de traducirlo también como “cuidarse”, es decir como si quisieran evitar que las cosas sucedan, cuando el original indca que es la intención de que así suceda)

Pero, a diferencia de Lizzy, Jane se mantiene firme en no querer pensar mal de las personas:

I have no idea of there being so much design in the world as some persons imagine.

No creo que eso [premeditación] abunde en el mundo tanto como algunos se figuran. [trad. José de Urríes y Azara]

No creo que haya en el mundo tan malas intenciones como algunas personas se imaginan. [trad. Amando Lázaro Ros]

No creo que todo en el mundo sea tan premeditado como algunas personas imaginan. [trad. José Luis López Muñoz]

Me parece que no hay tanta premeditación en el mundo como mucha gente se figura. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

No me figuro que en el mundo haya tanta intención como se imaginan algunas personas. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

No creo que las personas sean tan mal intencionadas como algunos se figruan. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

No creo que se hagan tantas cosas deliberadamente como algunos se figuran. [trad. Marta Salís Canosa]

Lizzy por su parte cede un poco:

without scheming to do wrong, or to make others unhappy, there may be error, and there may be misery.

Sin querer obrar mal ni hacer infelices a los otros se puede errar y ocasionar desgracia. [trad. José de Urríes y Azara]

Sin proponernos hacer daño ni buscar la desgracia de los demás puede inducírseles a error y puede causarse perjuicio. [trad. Amando Lázaro Ros]

Aún sin planear el mal, ni querer hacer desgraciados a los demás, pueden producirse errores y causarse sufrimientos. [trad. José Luis López Muñoz]

Sin querer obrar mal o hacer sufrir a los demás, se pueden cometer errores y hacer mucho daño. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Sin proponérselo, pueden cometerse errores y provocarse sufrimientos. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Sin querer obrar mal ni hacer infelices a otros se puede errar y ocasionar desgracia. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Aun sin querer obrar mal ni hacer infeliz a nadie, pueden cometerse errores y causar sufrimientos. [trad. Marta Salís Canosa]

Y algunos casos en esa dirección serían:

Thoughtlessness, want of attention to other people’s feelings, and want of resolution, will do the business.

La carencia de reflexión o la escasa atención a los sentimientos ajenos, así como la falta de resolución, dan ese resultado. [trad. José de Urríes y Azara]

El alocamiento y la falta de atención para la sensibilidad de nuestros semejantes, la irresolución de carácter, se encargan de producir todos esos males. [trad. Amando Lázaro Ros]

La irreflexión, el no tener en cuenta los sentimientos de otras personas y la falta de decisión pueden ser más que suficiente. [trad. José Luis López Muñoz]

De eso se encargan la inconsciencia, la falta de atención a los sentimientos de otras personas y la falta de decisión. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Para ello basta con obrar con irreflexión, sin atender a los sentimientos de los demás y sin decisión. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

La carencia de reflexión o la escasa atención a los sentimientos ajenos, así como la falta de resolución, dan ese resultado. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

La falta de reflexión, olvidar los sentimientos ajenos y la indecisión son motivos suficientes. [trad. Marta Salís Canosa]

Por su parte, Jane se mantiene firme en su candidez o ingenuidad:

Let me take it in the best light, in the light in which it may be understood.

Déjame ver el hecho a la mejor luz, lo mejor que pueda verse. [trad. José de Urríes y Azara]

Mirémoslo desde el mejor punto de vista para que podamos comprenderlo. [trad. Amando Lázaro Ros] (al asumir la primera persona en la última parte “podamos”, elimina la neutralidad de la voz pasiva)

Déjame que lo enfoque de la manera más favorable; de una manera que me lo haga comprensible. [trad. José Luis López Muñoz] (elimina la neutralidad de la voz pasiva al asumir la primera persona “me lo haga” también para la última parte de la frase)

Déjame interpretarlo del mejor modo posible, del modo que lo haga más explicable. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Déjame que lo vea de la manera más positiva posible, de una manera en la que se pueda entender. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Deja que siga teniendo el más alto concepto de ellos. [trad. Ana Ma. Rodríguez] (aquí ocurre un cambio total de las palabras y específica demasiado al usar la tercera persona “ellos”)

Permíteme ver las cosas del modo más favorable, del modo en que todo resulta comprensible. [trad. Marta Salís Canosa]

Por último, tomando con demasiada frivolidad y sin mucha compasión la decepción amorosa de su hija mayor, el Sr. Bennet se limita a comentar:

Next to being married, a girl likes to be crossed a little in love now and then.

De ordinario, está más próxima a casarse una muchacha cuando se frustran sus amores. [trad. José de Urríes y Azara] (Obviamente el traductor no supo cómo interpretar el “next to” con lo que cambió totalmente el sentido de la frase).

Fuera de la boda lo que más les gusta a las chicas jóvenes es sufrir de cuando en cuando por amores contrariados. [trad. Amando Lázaro Ros] (Otro caso de no saber cómo interpretar “next to”, pero no cambia tanto el sentido original)

Casi tanto como casarse, a una joven le gusta de cuando en cuando sufrir un poco a causa de un amor no correspondido. [trad. José Luis López Muñoz]

Antes de casarse, está bien que una chica tenga algún fracaso. [trad. Ma. Antonia Ibáñez] (Otro cambio de sentido y no tanto por no saber interpretar “next to”, sino que traduce “likes to”, que no es tan complicado en este caso, como “esta bien”, lo cual no es muy preciso).

Lo que más gusta a una muchacha, aparte de casarse, es llevarse un pequeño desengaño amoroso de vez en cuando. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Una muchacha está más próxima a casarse cuando se frustran sus amores. [trad. Ana Ma. Rodríguez] (comete el mismo error que Urríes y Azara de no saber cómo traducir “next to”)

Después del matrimonio, lo que más le gusta a una joven es sufrir alguno que otro desengaño. [trad. Marta Salís Canosa]

Que además remata con:

It is something to think of, and it gives her a sort of distinction among her companions.

Algo hace pensar así, aparte de que la distingue entre sus compañeras. [trad. José de Urríes y Azara] (como consecuencia de no haber sabido traducir la frase anterior, también altera el sentido de esta otra frase, pues “algo hace pensar así” no significa “it is something to think of”)

Tienen algo en que pensar y con ello aumentar su prestigio entre sus amigas. [trad. Amando Lázaro Ros]

De ese modo tiene algo en que pensar, y su situación le proporciona cierto prestigio entre sus compañeras. [trad. José Luis López Muñoz]

Así se tiene algo en qué pensar, y le da cierta distinción entre sus amistades. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Le da algo en qué pensar, y le aporta una especie de distinción entre sus compañeras. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Algo hace pensar así, aparte de que la distingue entre sus compañeras. [trad. Ana Ma. Rodríguez] (parece haber copiado a Urríes y Azara, sin detectar el error y por ende no corregirlo).

Así tiene algo en qué pensar, y adquiere cierta importancia entre sus amigas. [trad. Marta Salís Canosa]

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En esta segunda entrada con citas epigramáticas que, en JAcastellano, seleccionamos del capítulo 6 de Orgullo y prejuicio. En las citas que componen esta entrada surgen dos temas principales: uno sobre el baile y la civilización, el otro relacionado con la admiración y la rápida imaginación femenina.

El tema del baile surge a raíz del comentario de Sir William que opina sobre el baile:

What a charming amusement for young people this is…! There is nothing like dancing… one of the first refinements of polished societies.

—¡Qué encantadora diversión para los jóvenes…! Después de todo, no hay nada como bailar. Tengo el baile por uno de los primeros refinamientos de las sociedades cultas. [trad. José Urríes de Azara]

—¡Que diversión tan más encantadora para los jóvenes la del baile…! No conozco otra mejor. En mi opinión, la danza es uno de los más notables refinamientos de las sociedades civilizadas. [trad. Amando Lázaro Ros]

—¡Qué agradable es esta diversión para los jóvenes…! No hay nada como bailar, después de todo. Considero el baile uno de los principales refinamientos de las sociedades cultivadas. [trad. José Luis López Muñoz]

—¡Qué encantadora diversión para la juventud…! Mirándolo bien, no hay nada como el baile. Lo considero como uno de los mejores refinamientos de las sociedades más distinguidas. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

—¡Qué pasatiempo tan encantador para los jóvenes es éste…! Al fin y al cabo, no hay nada como la danza. Yo la considero uno de los refinamientos de la sociedad culta. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

—¡Qué encantadora diversión para los jóvenes…! Después de todo, no hay nada como bailar. Tengo el baile por uno de los refinamientos de las sociedades cultas. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

—¡Qué diversión tan encantadora para los jóvenes…! No hay nada como el baile, después de todo. En mi opinión, es uno de los mayores refinamientos de las sociedades cultivadas. [trad. Marta Salís Canosa]

A lo que Darcy responde:

it has the advantage also of being in vogue amongst the less polished societies of the world. — Every savage can dance.

—Y posee la ventaja de estar en boga entre las sociedades menos cultas del mundo. Todos los salvajes saben bailar. [trad. José Urríes de Azara]

—A esa excelencia reúne la de estar asimismo en boga entre las sociedades menos civilizadas del mundo. No hay salvaje que no sepa bailar. [trad. Amando Lázaro Ros]

—Tiene la ventaja de que también lo aprecian las sociedades menos refinadas. Todos los salvajes bailan. [trad. José Luis López Muñoz]

—también tiene la ventaja de estar de moda entre las sociedades menos distinguidas del mundo; todos los salvajes bailan. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

—Tiene asimismo la ventaja de estar en boga entre las sociedades menos cultas del mundo. Todos los salvajes saben bailar. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

—Posee también la ventaja de estar en boga entre las menos cultas del mundo. Todos los salvajes saben bailar. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

—Además tiene la ventaja de estar de moda entre las sociedades menos cultivadas. Todos los salvajes bailan. [trad. Marta Salís Canosa]

El segundo tema surge a raíz de que Darcy comienza a revelar su admiración por Lizzy, cuando dice estar pensando en:

the very great pleasure which a pair of fine eyes in the face of a pretty woman can bestow.

el placer que procuran dos hermosos ojos en el rostro de una mujer bonita. [trad. José Urríes de Azara]

el inmenso placer que pueden producir dos ojos bonitos en el rostro de una mujer bonita. [trad. Amando Lázaro Ros]

el gran placer que pueden proporcionar unos ojos hermosos en el rostro de una mujer bonita. [trad. José Luis López Muñoz]

el gran placer que pueden causar un par de ojos bonitos en el rostro de una mujer hermosa. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

el enorme placer que puede proporcionar un par de ojos hermosos en la cara de una mujer preciosa. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez].

El placer que procuran dos hermosos ojos en el rostro de una mujer bonita. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

el enorme placer que pueden proporcionar unos ojos hermosos en el rostro de una mujer bonita. [trad. Marta Salís Canosa]

Y por culpa de Caroline Bingley, Darcy da en la cabeza a todas las mujeres con el comentario de que:

A lady’s imagination is very rapid; it jumps from admiration to love, from love to matrimony, in a moment.

La imaginación de una mujer es muy viva; salta de la admiración al amor, del amor al matrimonio, todo en un momento. [trad. José Urríes de Azara]

Ustedes, las señoras, tienen una imaginación volcánica; en un instante saltan de la admiración al amor y del amor al matrimonio. [trad. Amando Lázaro Ros]

La imaginación de una dama es la rapidez misma; salta del interés al amor, y del amor al matrimonio en un momento. [trad. José Luis López Muñoz]

La imaginación de una dama va muy rápido y salta de la admiración al amor y del amor al matrimonio en un momento. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Las damas tienen la imaginación muy veloz: salta en un instante de la admiración al amor, del amor al matrimonio. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez].

La imaginación de la mujer es muy vivaz, salta de la admiración al amor, del amor al matrimonio, todo en un instante. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

La imaginación de las damas es vertiginosa; en unos segundos pasa de la admiración al amor, y del amor al matrimonio. [trad. Marta Salís Canosa]

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