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Por último, también del 8 al 14 de julio de 2013, en JAcastellano leímos el último capítulo de Orgullo y prejuicio.

Se trata de una especie de epílogo, donde la voz narradora nos dice lo que sucede con varios de los personajes una vez que los planes de la Sra. Bennet se cumplen. En ese aspecto, es una de las novelas donde Jane Austen logra rematar los hilos de manera impecable.

Sin embargo, por lo que se refiere a citas epigramáticas realmente escacean, la única que podríamos afirmar que cumpliría los requisitos es la lección Georgiana que llega a comprender:

A woman may take liberties with her husband which a brother will not always allow in a sister more than ten years younger than himself.

Una mujer puede tomarse con su marido libertades que un hermano jamás puede tolerar de una hermana diez años menor que él. [trad. José de Urríes y Azara]

Una esposa puede tomarse con su marido libertades que el hermano tal vez no permita a una hermana diez años más joven que él. [trad. Amando Lázaro Ros]

Una esposa puede tomarse con su marido ciertas libertades que un hermano no siempre permite a una hermana diez años menor. [trad. José Luis López Muñoz]

Una mujer puede tomarse con su marido unas libertades que un hermano nunca puede tolerar a una hermana diez años menor que él. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Una mujer puede tomarse con su marido unas libertades que un hermano no siempre consiente a una hermana suya más de diez años menor que él. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Una mujer puede tomarse con su marido libertades que un hermano jamás puede tolerar de una hermana diez años menor que él. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Una mujer puede tomarse libertades con su marido que un hermano no siempre permitirá a una hermana casi diez años menor que él. [trad. Marta Salís Canosa]

Una mujer puede tomarse ciertas libertades con su marido que un hermano no siempre permite a una hermana que es más de diez años menor. [trad. José C. Vales]

Además de eso, sólo queda por destacar la frase final de la novela, que si bien, no tiene la resonancia que su contraparte (la famosa frase inicial), sí que por lo menos mantiene notas alegres. Se refiere al afecto sincero que Lizzy y Darcy sentían por los Gardiner:

Ever sensible of the warmest gratitude towards the persons who… had been the means of uniting them.

Sintiendo… muy calurosa gratitud hacia las personas que… habían servido de intermediarios para unirlos. [trad. José de Urríes y Azara]

Sentían… una ardiente gratitud hacia ellos, ya que… habían hecho posible la unión de los dos.[trad. Amando Lázaro Ros]

Igualmente conscientes de la enorme deuda de gratitud que tenían con las personas que… habían servido de medio para unirlos. [trad. José Luis López Muñoz]

Sentían la más ardiente gratitud por las personas que… habían sido las causantes de su unión. [trad. Ma. Antonia Ibáñez] (dice “means”, la palabra “causantes” atribuye una mayor injerencia que el original).

Recordaron siempre su agradecimiento caluroso hacia las personas que habían servido para unirlos. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Les estaban muy agradecidos, pues no olvidaban que habían sido quienes … habían facilitado su anhelado matrimonio. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Nunca dejaron de albergar la más cálida gratitud por quienes… le habían unido para siempre. [trad. Marta Salís Canosa]

Siempre dispensaron la más cálida gratitud hacia las personas que… habían propiciado que se unieran para siempre. [trad. José C. Vales]

Y colorín colorado… este cuento se ha acabado.

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Con motivo del bicentenario de la publicación de Pride and Prejudice, JAcastellano inició el pasado día de San Miguel (29 de septiembre de 2012) una lectura de la novela con objeto de recopilar las frases más epigramáticas.

He aquí la selección que, del 29 de septiembre al 7 de octubre del año pasado, hicimos de citas del capítulo 1 (adicionalmente a la frase inicial).

However little known the feelings or views of such a man may be on his first entering a neighbourhood, this truth is so well fixed in the minds of the surrounding families, that he is considered the rightful property of some one or other of their daughters.

Aunque los sentimientos y opiniones de un hombre así, sean poco conocidos a su llegada a un punto cualquiera, está tan arraigada tal creencia en las familias que le rodean, que le consideran propiedad indiscutible de una u otra de sus hijas. [trad. José Urríes de Azara].

Cuando un hombre de esta categoría fija su residencia en una localidad, las familias vecinas, que llevan grabada aquella verdad en su inteligencia, le consideran como legítima propiedad de alguna de sus hijas [trad. Amando Lázaro Ros].

Por muy poco que se sepa de los gustos u opiniones de tal varón cuando se incorpora a una comunidad, esa verdad tiene tanto arraigo en la mente de las familias circundantes que se le considera, por derecho, propiedad de una u otra de sus hijas [trad. José Luis López Muñoz].

Sin embargo, poco se sabe de los sentimientos u opiniones de un hombre de tales condiciones cuando entra a formar parte de un vecindario. Esta verdad está tan arraigada en las mentes de algunas de las familias que lo rodean, que algunas le consideran de su legítima propiedad y otras de la de sus hijas [trad. Ma. Antonia Ibáñez].

Por poco que se conozcan los sentimientos o las opiiones de un hombre tal a su llegada a una comarca, esta verdad está tan bien fijada en las mentes de las familias de los alrededores, que al hombre se le considera propiedad legítima de alguna de sus hijas [trad. Alejandro Pareja Rodríguez].

Aunque los sentimientos y opiniones de un hombre que se halla en esa situación sea poco conocidos a su llegada a un vecindario cualquiera, está tan arraigada tal creencia en las familias que lo rodean, que lo consideran propiedad legítima de una u otra de sus hijas [trad. Ana Ma. Rodríguez].

Aunque apenas se conozcan sus sentimientos u opiniones cuando llega a un vecindario, esa vedad está tan arraigada en la imaginación de las familias circundantes que todas le consideran propiedad legítima de una u otra de sus hijas [trad. Marta Salís Canosa]

Y aunque no se sepa nada sobre los sentimientos o la opinión de éste, cuando llega a un sitio nuevo, las familias del lugar están tan convencidas de esa verdad que consideran a ese hombre propiedad legítima de alguna de sus hijas [trad. Roser Vilagrassa].

Aun siendo los sentimientos y opiniones de tal hombre poco conocidos a su llegada a una vecindad cualquiera, está tan arraigada aquella creencia en las familias que lo rodean, que lo consideran como propiedad indiscutible de una u otra de sus hijas [trad. Américo Nos Gray].

Aunque los sentimientos y modos de ver de un hombre en estas condiciones sean poco conocidos cuando llega a un sitio por primera vez, dicha verdad está tan arraigada en las mentes de la familia que le circundan, que es considerado como una propiedad indiscutible de una u otra de las hijas casaderas [trad. Fernando Durán].

Aunque se sepa muy poco de los sentimientos y opiniones de un hombre así a su llegada a un lugar, está tan arraigada la creencia en las familias que le rodean, que le consideran propiedad indiscutible de una u otra de sus hijas [trad. Kiky Rodríguez].

Por muy poco que se conozcan los sentimientos o los puntos de vista de un hombre como el que se ha descrito, esta verdad está tan grabada en las mentes de las familias que lo rodean que se le considerará como la legítima propiedad de una u otra de sus hijas. [trad. José C. Vales]


When a woman has five grown-up daughters, she ought to give over thinking of her own beauty.

Cuando una mujer tiene cinco hijas adultas debe prescindir de pensar en su propia hermosura [trad. José Urríes de Azara].

Cuando una mujer es madre de cinco hijas ya mayores tiene que dejar de pensar en su propia belleza [trad. Amando Lázaro Ros].

Una mujer con cinco hijas credicas no puede pensar en su propia belleza [trad. José Luis López Muñoz].

Cuando una mujer tiene cinco hijas creciditas, debe dejar de pensar en su propia belleza [trad. Ma. Antonia Ibáñez].

Cuando una mujer tiene cinco hijas crecidas, debe dejar de pensar en su propia belleza [trad. Alejandro Pareja Rodríguez].

Cuando una mujer tiene cinco hijas ya crecidas, no debe pensar en sus propios encantos [trad. Ana Ma. Rodríguez].

Una mujer con cinco hijas casaderas ha de olvidarse de su propia belleza [trad. Marta Salís Canosa].

Cuando una mujer tiene cinco hijas crecidas ya no puede estar pensando en su propia belleza [trad. Roser Vilagrassa].

Cuando una mujer tiene cinco hijas mayores debe prescindir de pensar en su propia hermosura [trad. Américo Nos Gray].

Cuando una mujer tiene cinco hijas mayores, no debe pensar en su propia hermosura [trad. Fernando Durán].

Cuando una mujer tiene cinco hijas creciditas, no tiene que pensar en su belleza [trad. Kiky Rodríguez].

Cuando una mujer tiene cinco hijas crecidas debe prescindir de pensar en su propia belleza. [trad. José C. Vales]


You take delight in vexing me. You have no compassion for my poor nerves.

Te complaces en molestarme. No tienes compasión de mis pobres nervios [trad. José Urríes de Azara].

Goza usted mortificándome. Abusa de mis pobres nervios [trad. Amando Lázaro Ros].

Te encanta mortificarme. No te compadeces en lo más mínimo de mis pobres nervios [trad. José Luis López Muñoz].

Te encanta disgustarme. No tienes compasión de mis pobres nervios [trad. Ma. Antonia Ibáñez].

Se complace usted en mortificarme. No tiene la menor compasión de mis pobres nervios [trad. Alejandro Pareja Rodríguez].

Lo haces para importunarme. Compadécete de is pobres nervios, por favor [trad. Ana Ma. Rodríguez].

Te encanta contrariarme. No tienes compasión de mis pobres nervios [trad. Marta Salís Canosa].

Disfrutas sacándome de quicio. No tienes compasión de mis pobres nervios [trad. Roser Vilagrassa].

Te complaces en molestarme. No tienes compasión de mis pobres nervios [trad. Américo Nos Gray].

Te gusta molestarme. No tienes ninguna compasión de mis pobres nervios [trad. Fernando Durán].

Te encanta molestarme. No tienes compasión de mis pobres nervios [trad. Kiky Rodríguez].

Parece que te coplaces en humillarme. No tienes compasión de mis pobres nervios. [trad. José C. Vales]


You do not know what I suffer.

¡Ah!, no sabes lo que sufro [trad. José Urríes de Azara]

¡Ah! No sabe cuanto me hace sufrir [trad. Amando Lázaro Ros]

¡Ah! ¡No sabes cuánto sufro! [trad. José Luis López Muñoz]

¡No sabes cuánto sufro! [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

(frase omitida) [trad. Alejandro Pareja Rodríguez].

¡Ah! No sabes lo mucho que me haces sufrir [trad. Ana Ma. Rodríguez].

¡Ah! No sabes lo que sufro… [trad. Marta Salís Canosa].

¡Ay! Tú no sabes lo que sufro [trad. Roser Vilagrassa].

¡Ah, no sabes lo que sufro! [trad. Américo Nos Gray]

¡No sabes cuánto sufro! [trad. Fernando Durán]

¡Ah, no sabes lo que sufro! [trad. Kiky Rodríguez]

¡Ah, no sabes lo que sufro! [trad. José C. Vales]

*Para citas de caracterización de los personajes, ver la ficha correspondiente a cada uno.

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