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También, del 3 al 9 de junio de 2013, en JAcastellano revisamos el capítulo 51 de Orgullo y prejuicio para extraer citas epigramáticas.

Es un capítulo que produce enojo ante la desvergüenza de Lydia y Wickham. Pues luego de que Lizzy y Jane convencen a su padre de que reciba a la pareja en Longbourn para dar un poco de respetabilidad a la boda, los recién casados se comportan como si nada impropio hubiera sucedido. Pero al final, por lo menos se reserva una noticia inesperada.

Lizzy por ejemplo se convence de:

Draw no limits in future to the impudence of an impudent man.

No fijar en adelante límites para la desvergüenza de un desvergonzado. [trad. José de Urríes y Azara]

No fijaría nunca límites a la desvergüenza de un desvergonzado. [trad. Amando Lázaro Ros]

No volver a subestimar en el futuro la desvergüenza de un hombre desvergonzado. [trad. José Luis López Muñoz]

No fijar límites en adelante a la desvergüenza de un desvergonzado. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

No atribuir desde entonces límites a la desvergüenza de un hombre desvergonzado. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

No fijar en adelante límites a la desvergüenza de un hombre desvergonzado. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

No volver a poner límites a la impudicia de un hombre impúdico. [trad. Marta Salís Canosa]

Nunca fijaría los límites de la desvergüenza de un sinvergüenza. [trad. José C. Vales]

Pues para los recién casados:

Nothing of the past was recollected with pain.

Nada del pasado recordaban con pena. [trad. José de Urríes y Azara]

Nada en el pasado despertaba la pena en ellos. [trad. Amando Lázaro Ros]

Ninguno recordaba con dolor nada de lo sucedido. [trad. José Luis López Muñoz] (Cambio que omite la mención de “el pasado”)

Recordaban todo lo pasado sin ningún pesar. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

No recordaban con dolor nada del pasado. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Nada referente al pasado se evocaba con pena. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

No había nada doloroso en su pasado [trad. Marta Salís Canosa] (Personalización: “su”)

Nada de lo ocurrido se recordaba con dolor. [trad. José C. Vales]

Ante la sugerencia de Lydia de que toda la familia debió haber ido a Brighton y de que puede conseguir esposos para sus hermanas, Lizzy responde:

I do not particularly like your way of getting husbands.

No me agrada gran cosa tu sistema de lograr marido. [trad. José de Urríes y Azara]

No me atrae demasiado la manera que tú tienes de sacar marido. [trad. Amando Lázaro Ros]

No me gusta demasiado tu manera de encontrar marido. [trad. José Luis López Muñoz]

No me gusta mucho que digamos tu manera de conseguir marido. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

No me gusta especialmente esa manera tuya de encontrar marido. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

No encuentro apropiado tu sistema de conseguir marido. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

No me gusta demasiado tu modo de conseguir marido. [trad. Marta Salís Canosa]

No me gusta particularmente tu manera de conseguir marido. [trad. José C. Vales]

Afortunadamente, para algo sirve la indiscreción de Lydia, porque deja caer una noticia totalmente inesperada, ése es el mayor vuelco de la trama: Darcy estuvo presente en la boda.

Y como se supone que Lydia no tenía que haber dicho nada y Jane obliga a no preguntar, Lizzy sabe que tiene que averiguar qué sucedió, incluso si su tía Gardiner no le informa, pues:

To live in ignorance on such a point was impossible; or at least it was impossible not to try for information.

Vivir en la ignorancia de semejante cosa era imposible, o por lo menos no tratar de informarse. [trad. José de Urríes y Azara]

Era imposible vivir ignorando lo que había ocurrido o por lo menos, era imposible que no intentase buscar la información. [trad. Amando Lázaro Ros]

Vivir en la ignorancia era imposible; o, al menos, imposible no intentar informarse. [trad. José Luis López Muñoz]

Ignorar aquello era imposible o, por lo menos, lo era no tratar de informarse. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Era imposible vivir sin enterarse de un punto como aquél; o, al menos, era imposible no procurar informarse. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Vivir en la ignorancia de semejante cosa, o por lo menos no tratar de informarse, era imposible. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Vivir en la inopia era imposible; o al menos lo era no intentar averiguar algo. [trad. Marta Salís Canosa]

Vivir en la ignorancia en un punto tan decisivo era completamente imposible; o, al menos, era imposible no buscar información. [trad. José C. Vales]

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Nota: Perdonen la demora, por causas de fuerza mayor durante las 5 semanas había sido imposible actualizar las entradas, aunque la lectura en JAcastellano ha continuado sin interrupciones.

En la semana del 6 al 12 de mayo de 2013, leímos el capítulo 43 de Orgullo y prejuicio, con el que comienza el tercer y último volumen en los que originalmente se publicó la novela.

Como saben, es uno de los capítulos trascendentales, además de uno de los más extensos de toda la novela, pues contiene la visita a Pemberley.

Realmente es muy díficil elegir las principales citas, pues uno puede caer en la tentación de citar todo el capítulo completo, sin faltar un solo punto o una sola coma, pero el objetivo de la lectura ha sido localizar epigramas y, pese a que la atención para este capítulo se enfoca en otros temas, también resulta posible localizar algunas.

Por ejemplo, en el panegírico que hace de su patrón, la Sra. Reynolds comenta:

They who are good-natured when children, are good-natured when they grow up.

Quienes muestran buen natural desde niños lo conservan cuando son mayores. [trad. José de Urríes y Azara]

Quienes de niños tienen buen carácter lo tienen también cuando son mayores. [trad. Amando Lázaro Ros]

Quienes son bondadosos de niños, siguen siéndolo cuando crecen. [trad. José Luis López Muñoz]

Los que son bondadosos de pequeños, siguen siéndolo de mayores. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Los que son buenos de niños son buenos de mayores. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Quienes muestran buen carácter desde niños lo conservan cuando son mayores. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Quienes son bondadosos de niños siguen siéndolo de adultos. [trad. Marta Salís Canosa]

Los que tienen buen carácter cuando son niños, lo tienen también cuando crecen. [trad. José C. Vales]

De por sí, aunque todavía no se haya dado cuenta de ello, Lizzy está dispuesta a convertirse al culto darcyniano, la Sra. Reynolds le resulta tan convincente que a Lizzy no le queda duda del elogio, pues:

What praise is more valuable than the praise of an intelligent servant?

¿Qué elogio más valioso que el de un criado inteligente? [trad. José de Urríes y Azara]

¿Qué elogio más digno de crédito que el que tributa a su amo un servidor inteligente? [trad. Amando Lázaro Ros]

¿Acaso existe alabanza más valiosa que la de un criado inteligente? [trad. José Luis López Muñoz]

¿Qué elogio puede ser más valioso que el de un criado inteligente? [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

¿Qué alabanzas pueden ser más valiosas que las que hace un criado inteligente? [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

¿Qué elogio más valioso que el de un criado inteligente? [trad. Ana Ma. Rodríguez]

¿Qué alabanza podía ser más valiosa que la de un criado inteligente? [trad. Marta Salís Canosa]

¿Qué elogio puede ser más valioso que aquel que proviene de un criado inteligente? [trad. José C. Vales]

Si las referencias indirectas había logrado despertar la imaginación respecto a la clase de lugar que puede ser Pemberley, ciertamente el ‘verlo’ en directo supera toda expectativa. Se nos da una descripción relativamente detallada de los terrenos en el exterior, de la edificación y del interior de la residencia, pero entre todas ellas, encontramos como citas dignas de mención, la siguientes:

A place for which nature had done more, or where natural beauty had been so little counteracted by an awkward taste.

Jamás… un sitio por el que hubiera hecho más la naturaleza o donde la belleza natural fuera menos contrariada por el mal gusto. [trad. José de Urríes y Azara]

Jamás… un lugar más favorecido por la naturaleza ni en el que la belleza natural hubiese tenido que sufrir menos las violencias del mal gusto humano. [trad. Amando Lázaro Ros]

Nunca un sitio con el que la naturaleza hubiera sido más generosa, o donde la belleza natural estuviera menos contrariada por un gusto inoportuno. [trad. José Luis López Muñoz]

Jamás… un lugar más favorecido por la naturaleza o donde la belleza natural estuviese menos deteriorada por el mal gusto. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Nunca un lugar tan favorecido por la naturaleza, o donde se hubiera estropeado menos la belleza natural por el mal gusto. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Jamás… un lugar tan mimado por la naturaleza o donde la belleza natural fuera menos contrariada por el mal gusto. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Nunca un lugar con el que la naturaleza hubiera sido más generosa, o donde el gusto del hombre hubiera respetado más la belleza natural. [trad. Marta Salís Canosa]

Nunca… un lugar por el que la Naturaleza hubiera hecho más o donde la belleza natural estuviera tan poco contaminada por el mal gusto. [trad. José C. Vales]

(Nota: La traducción de esta cita no funciona de manera aislada, pues se trata de una cláusula subordinada a otra principal, así que el modo que se emplea para traducirla es el subjuntivo y por eso parecen un tanto rara, en inglés no parece haber diferencia entre ambos modos verbales.)

The rooms were lofty and handsome, and their furniture suitable to the fortune of its proprietor; but Elizabeth saw, with admiration of his taste, that it was neither gaudy nor uselessly fine; with less of splendour, and more real elegance, than the furniture of Rosings.

Las piezas… eran altas y bellas, y su mobiliario acorde con la fortuna de su propietario; pero Isabel notó, admirando el gusto de éste, que no había nada charro o nimiamente delicado; que reinaba menos esplendor pero más elegancia que en el moblaje de Rosings. [trad. José de Urríes y Azara]

Todas [las habitaciones] eran amplias y hermosas y el moblaje estaba en consonancia con la fortuna del propietario… sintió admiración por su buen gusto, porque nada era allí ostentoso ni de una delicadeza inútil. Había menos lujo, pero mucha más elegancia que en el moblaje del palacio de Rosings. [trad. Amando Lázaro Ros]

Las habitaciones eran espaciosas y de techos altos, y la riqueza del mobiliario estaba de acuerdo con la fortuna de su propietario; pero Elizabeth advirtió de manera especial, admirando su buen gusto, que no era ni llamativo ni innecesariamente primoroso; que poseían menos esplendor, y más elegancia verdadera, que el mobiliario de Rosings. [trad. José Luis López Muñoz]

Las piezas eran altas y bellas, y su mobiliario estaba en armonía con la fortuna de su propietario. Elizabeth notó, admirando el gusto de éste, que no había nada llamativo ni cursi y que había allí menos pompa pero más elegancia que en Rosings. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Las salas eran altas y hermosas, y sus muebles, adecuados a la fortuna de su propietario; pero Elizabeth apreció, admirando el gusto de éste, que no había un lujo ostentoso ni innecesario, y sí menos esplendor y más elegancia verdadera que en la casa de Rosings. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Las estancias… eran altas y bellas, y su mobiliario en armonía con la fortuna de su propietario; pero Lizzy notó, admirando el gusto de éste, que no había nada muy llamativo ni vanamente lujoso, que reinaba menos esplendor pero más elegancia que en la mansión de Rosings. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Las estancias eran bonitas y de techos elevados, y los muebles armonizaban con la fortuna del propietario; pero Elizabeth admiró su buen gusto, al advertir que no eran llamativos ni vanamente ostentosos; que su suntuosidad era menor, pero su elegancia más auténtica que en Rosings. [trad. Marta Salís Canosa]

Todas las estancias eran hermosas y amplias, y su mobiliario, acorde con la riqueza de su propietario; pero Elizabeth comprobó, con cierta admiración por el gusto del dueño, que no era nada vergonzosamente ridículo o inútilmente elegante; había menos esplendor y más elegancia real que en Rosings. [trad. José C. Vales]

Pemberley, tal como aparece representada en la miniserie de 1995 (Lyme Park).

Ser señora de Pemberley… ¡tenía que ser extraordinario! Lyme Park como Pemberley en la miniserie de 1995. Fotografía personal © Cinthia GS

En conjunto, hacen llegar a la conclusión de que:

To be mistress of Pemberley might be something!

¡… ser señora de Pemberley valía algo! [trad. José de Urríes y Azara]

Lo que significaba ser la señora de Pemberley. [trad. Amando Lázaro Ros]

Ser señora de Pemberley no tenía nada desdeñable. [trad. José Luis López Muñoz]

Lo que podría significar ser la señora de Pemberley. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

¡… ser señora de Pemberley podía ser algo! [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

¡… ser la dueña de Pemberley era algo muy importante! [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Convertirse en la señora de Pemberley no sería ninguna bagatela. [trad. Marta Salís Canosa]

Ser señora de Pemberley… ¡tenía que ser extraordinario! [trad. José C. Vales]

Al igual que en el inicio de la declaración de Darcy, el que los traductores reorganicen la sintaxis de la frase hace que pierda contundencia.

Y por supuesto, Lizzy no puede evitar pensar que:

Of this place I might have been mistress!

¡Y de este sitio habría podido ser dueña! [trad. José de Urríes y Azara]

¡Y yo podría haber sido la señora de todo esto! [trad. Amando Lázaro Ros]

¡Y de este lugar podría ser yo la señora! [trad. José Luis López Muñoz]

¡Y pensar que habría podido ser dueña de todo esto! [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

¡Y yo podría haber sido señora de esta casa! [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

¡Y de este sitio… habría podido ser dueña! [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Y pensar que podría ser ama y señora de este lugar. [trad. Marta Salís Canosa]

¡Y yo podría haber sido la señora de este lugar! [trad. José C. Vales]

Afortunadamente, el pensar que no podría haber recibido a sus tíos, impide arrepentirse de su decisión de haber rechazado la propuesta matrimonial de Darcy.

Durante el recorrido por la galería de pinturas, Lizzy sólo parece interesada en el retrato de Darcy, por lo que:

She stood several minutes before the picture, in earnest contemplation.

Permaneció varios minutos ante semejante pintura, en la más atenta contemplación. [trad. José de Urríes y Azara]

Permaneció delante del retrato algunos minutos contemplándolo con gran atención. [trad. Amando Lázaro Ros]

Permaneció varios minutos delante del cuadro, en atenta contemplación. [trad. José Luis López Muñoz]

Permaneció varios minutos ante el cuadro, en la más atenta contemplación. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Se quedó varios minutos ante el retrato, contemplándolo con seriedad. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Permaneció varios minutos ante la pintura, contemplándola atentamente. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Se quedó unos minutos contemplando con detenimiento el cuadro. [trad. Marta Salís Canosa]

Permaneció varios minutos delante del cuadro, contemplándolo con el más vivo interés. [trad. José C. Vales]

Es en ese momento cuando, aunque aún no esté consciente de ello, que Elizabeth se ha enamorado. De ello nos enteramos porque la voz narradora se mete en la mente de Lizzy y nos da a conocer, mediante el discurso libre indirecto, parte de sus pensamientos:

There was certainly at this moment, in Elizabeth’s mind, a more gentle sensation towards the original than she had ever felt in the height of their acquaintance… As a brother, a landlord, a master, she considered how many people’s happiness were in his guardianship! — How much of pleasure or pain it was in his power to bestow! — How much of good or evil must be done by him!

En el ánimo de Isabel, había, en verdad, en este momento, más inclinación hacia el original de la que había experimentado en el auge de su relación con él… ¡…Ah cuánta gente podía hacer feliz como hermano, como señor y como amo!; ¡cuánto placer y cuánta pena podía proporcionar!; ¡cuánto le era dable hacer en bien o en mal! [trad. José de Urríes y Azara]

En aquel instante Elizabeth sentía hacia el original de aquel retrato una simpatía mucho mayor de la que había despertado en ella en los momentos más culminantes de sus relaciones… Como hermano, como terrateniente, como señor, pensaba Elizabeth que dependía de su vigilancia la felicidad de muchas personas. ¡Cuánto dolor o cuánta alegría podía causar! ¡Cuánto bien o cuánto mal estaba en su mano hacer! [trad. Amando Lázaro Ros]

En aquel instante los sentimientos de Elizabeth hacia el retratado eran más favorables que en ningún otro período de su relación… cuántas personas dependían de la protección de Darcy —como hermano, como terrateniente, como amo— para ser felices. ¡Cuánto placer y cuánto dolor en sus manos! ¡Cuánto bien y cuánto mal posibles! [trad. José Luis López Muñoz]

Elizabeth sentía en aquellos momentos mucha mayor inclinación por el original de la que había sentido en el auge de sus relaciones… ¡Cuánta gente tenía puesta su felicidad en las manos de Darcy en calidad de hermano, de propietario y de señor! ¡Cuánto placer y cuánto dolor podía otorgar! ¡Cuánto mal y cuánto bien podía hacer! [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

En aquel momento, Elizabeth tenía sin duda en la mente una sensación más benigna hacia el original del retrato que la que había sentido nunca en la época de mayor trato con él… la felicidad de cuántas personas tenía en sus manos como hermano, como señor, como amo; cuánto gusto o dolor podía dar o infligir; cuánto bien o mal podía hacer. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

En ese momento, en el ánimo de Lizzy había, en verdad, más inclinación hacia el original de la que había experimentado hasta entonces… ¡… a cuánta gente podía hacer feliz como hermano, como señor y como amo!; ¡cuánto placer y cuánta pena podía proporcionar!; ¡cuánto bien y cuánto mal podía hacer! [trad. Ana Ma. Rodríguez]

En aquellos instantes, Elizabeth se sentía más cercana al señor Darcy que en cualquier otro momento de su relación… Como hermano, como terrateniente, como amo… ¡Dependía de él la felicidad de tantas personas! ¡Podía causar tanto dolor y procurar tanto placer! ¡Estaba en sus manos hacer tanto bien y tanto mal! [trad. Marta Salís Canosa]

Desde luego, en aquel momento, en la mente de Elizabeth había más interés en el original del que había sentido por él a lo largo de toda su relación… Como hermano, como terrateniente, como señor… Elizabeth pensó en la cantidad de personas cuya felicidad dependía de él. ¡Cuánto placer o dolor podía negar o conceder! ¡Cuánto mal y cuanto bien se ejecutaba en su sola voluntad! [trad. José C. Vales]

Para redondear la impresión tan favorable, llega de manera inesperada el dueño y señor de Pemberley, quien además se comporta como nunca antes se le había visto, afable y deseoso de agradar, con un trato muy cortés con los Gardiner, que parecen ser los únicos parientes de los que Lizzy no tiene porque avergonzarse.

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En JAcastellano, durante la semana del 4 al 10 de marzo de 2013, leímos el capítulo 27 de Orgullo y prejuicio, que en la división por volúmenes correspondía al volumen II capítulo 4.

En este capítulo, Lizzy se prepara a viajar a Kent a visitar a Charlotte Lucas, con una pequeña escala en Londres, para ver a Jane y a la tía Gardiner, a quién le da noticias de haber cumplido su promesa de no alentar a Wickham, además que éste ahora pretende a la Srta. King, que recientemente recibió una herencia.

Respecto a ese asunto, Lizzy hace los siguientes comentarios con los que parece disculpar a Wickham (y desafortunadamente muestra una doble moral, pues no aceptó de manera tan tolerante la decisión de Charlotte):

what is the difference in matrimonial affairs, between the mercenary and the prudent motive? Where does discretion end, and avarice begin?

¿Qué diferencia hay, en cuestiones de matrimonio, entre lo mercenario y lo prudente? ¿Dónde acaba la discreción y comienza la avaricia? [trad. José de Urríes y Azara]

¿Qué diferencia hay, cuando se considera la conveniencia de una boda, entre el interesado y el sensato? ¿Dónde termina la sensatez y empieza el interés por el dinero? [trad. Amando Lázaro Ros]

En cuestiones matrimoniales, ¿cuál es la diferencia entre el interés y la prudencia? ¿Dónde termina la discreción y empieza la avaricia? [trad. José Luis López Muñoz]

¿Cuál es la diferencia que hay en cuestiones matrimoniales, entre los móviles egoístas y los prudentes? ¿Dónde acaba la discreción y empieza la avaricia? [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

¿En qué se diferencia, en asuntos matrimoniales, la prudencia del interés? ¿Dónde termina la sensatez y dónde empieza la avaricia? [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

¿Qué diferencia hay, en cuestiones de matrimonio, entre un mercenario y una persona prudente? ¿Dónde acaba la discreción y comienza la avaricia? [trad. Ana Ma. Rodríguez]

¿Cuál es la diferencia entre el interés y la prudencia cuando se habla de matrimonio? ¿Dónde acaba la discreción y empieza la codicia? [trad. Marta Salís Canosa]

Según ella:

A man in distressed circumstances has not time for all those elegant decorums which other people may observe.

Un hombre en circunstancias aflictivas no tiene tiempo para ese decoro elegante a que otros pueden atender. [trad. José de Urríes y Azara]

El hombre que se encuentra en mala situación económica no puede andarse con esos remilgos, que tal vez observarían oros que no estuviesen en su estado. [trad. Amando Lázaro Ros]

Un hombre en circunstancias difíciles no dispone de tanto tiempo como otras personas para todos esos elegantes detalles de cortesía. [trad. José Luis López Muñoz]

Un hombre que está en mala situación, no tiene tiempo, como otros, para observar esas elegantes delicadezas. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Un hombre en situación apurada no tiene tiempo para todo ese decoro elegante que pueden observar otras personas. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Un hombre que carece de recursos no puede permitirse el lujo de perder el tiempo simulando el decoro elegante de los pudientes. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Un hombre que pasa estrecheces no dispone de tanto tiempo como otras personas para respetar esas eleganes muestras de decoro. [trad. Marta Salís Canosa]

La Sra. Gardiner no está tan de acuerdo con las opiniones de su sobrina. En tanto que ésta da rienda suelta a su enojo por lo que alude a Darcy y a Bingley en una cita que si bien no califica totalmente como epigramática, resulta imposible no mencionar:

I have a very poor opinion of young men who live in Derbyshire; and their intimate friends who live in Hertfordshire are not much better. I am sick of them all.

Tengo muy mala opinión de jóvenes que viven en ese condado, y sus íntimos amigos, que viven en el de Hunsford, no son mucho mejores. Harta estoy de todos ellos. [trad. José de Urríes y Azara] (aquí hay una confusión en cuanto al lugar, además que, por ende, el referente no es correcto).

Tengo formada una opinión muy pobre de los jóvenes que viven en Derbyshire y no salen mejor parados sus íntimos amigos, que viven en Hertfordshire. Me dan náuseas todos ellos. [trad. Amando Lázaro Ros]

Tengo muy mala opinión de algunos jóvenes que viven en Derbyshire; y a sus amigos íntimos que viven en Hertfordshire no salen mucho mejor parados. Estoy harta de todos ellos. [trad. José Luis López Muñoz]

Tengo muy mal concepto de los jóvenes que viven en Derbyshire, cuyos íntimos amigos, que viven en Hertfordshire, no son mucho mejores. Estoy harta de todos ellos. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Tengo muy mal concepto de algunos jóvenes que viven en Derbyshire; y sus amigos íntimos que viven en Hertfordshire no son mucho mejores. Estoy harta de todos ellos. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Tengo muy mala opinión de jóvenes que viven en ese condado; y sus íntimos amigos, que viven en el de Hunsford, no son mucho mejores. [trad. Ana Ma. Rodríguez] (como se ha venido observando, esta traducción parece basarse en la de Urríes y Azara, pero en lugar de corregir errores, los repite, como aquí confunde el lugar y cambia al referente).

Tengo muy mala opinión de algunos jóvenes que residen en Derbyshire; y sus mejores amigos de Hertfordshire no son mucho mejores. Estoy harta de ellos. [trad. Marta Salís Canosa]

A tal grado da rienda suelta a su amargura que lanza la no tan sensata idea de que:

Stupid men are the only ones worth knowing, after all.

Los hombres necios son, después de todo, los únicos que vale la pena conocer. [trad. José de Urríes y Azara]

No vale la pena de tratar sino a los hombres que son unos majaderos. [trad. Amando Lázaro Ros] (¿“majadero” como equivalente de “stupid”?)

Los hombres estúpidos son, a fin de cuentas, los únicos que merece la pena conocer. [trad. José Luis López Muñoz]

Los hombres estúpidos son los únicos que vale la pena conocer. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Al fin y al cabo, los hombres estúpidos son los únicos que vale la pena conocer. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Los hombres necios son, después de todo, los únicos que vale la pena conocer. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Los hombres necios son, al fin y al cabo, los únicos que vale la pena conocer. [trad. Marta Salís Canosa]

Así que su tía Gardiner le advierte:

Take care… that speech savours strongly of disappointment.

Cuidado,… que esas palabras trascienden demasiado a disgusto. [trad. José de Urríes y Azara] (“disappointment” no es precisamente “disgusto”)

Cuidado…; esas palabras trascienden de un modo extraño a desilusión. [trad. Amando Lázaro Ros]

Ten cuidado…; esas frases saben demasiado a decepción. [trad. José Luis López Muñoz]

¡Cuidado…! Esas palabras suenan demasiado a desengaño. [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

Cuidado…; esa manera de hablar suena mucho a desengaño. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

Cuidado…, que esas palabras revelan demasiado disgusto. [trad. Ana Ma. Rodríguez]

Ten cuidado…; tus palabras reflejan un profundo desencanto. [trad. Marta Salís Canosa]

La actitud de Lizzy da un giro de 180° con la invitación de sus tíos a realizar un viaje de verano a la región de los lagos, así que se la escucha exclamar:

What delight! what felicity! You give me fresh life and vigour. Adieu to disappointment and spleen.

¡Qué delicia! ¡Qué felicidad! Me proporcionáis vida nueva y nuevo vigor. ¡Adiós a los disgustos y al mal humor! [trad. José de Urríes y Azara]

¡Qué felicidad…! Me da usted nueva vida y energía. ¡Nada de desilusiones y melancolías! [trad. Amando Lázaro Ros]

¡Qué maravilla! ¡Qué felicidad! Me da usted nueva vida y vigor. ¡Adiós a la decepción y a la melancolía! [trad. José Luis López Muñoz]

¡Qué delicia!, ¡qué felicidad! Me haces revivir, esto me da fuerzas. ¡Adiós al desengaño y al rencor! [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

¡Qué deleite! ¡Qué felicidad! Me das nueva vida y vigor. Adiós al desengaño y la melancolía. [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

¡Qué feliz…! Me dais nuevo vigor. ¡Adiós a los disgustos y al mal humor! [trad. Ana Ma. Rodríguez]

¡Qué alegría! Me siento llena de vida y de entusiasmo. ¡Adios al desencanto y a la melancolía! [trad. Marta Salís Canosa]

Por último, una cita que quizá tampoco sea muy epigramática, pero que debido a las adaptaciones de la novela, se menciona con mucha frecuencia (aunque en la versión que aparece en los guiones).

La cita exacta es:

What are young men to rocks and mountains?

¿Qué son los hombres al lado de las rocas y las montañas? [trad. José de Urríes y Azara]

¿Qué valen los hombres comparados con un panorama de rocas y montañas? [trad. Amando Lázaro Ros]

¿Qué son los hombres comparados con las rocas y las montañas? [trad. José Luis López Muñoz]

¿Qué son los hombres al lado de las rocas y de las montañas? [trad. Ma. Antonia Ibáñez]

¿Qué son los jóvenes comparados con las peñas y las montañas? [trad. Alejandro Pareja Rodríguez]

¿Qué son los hombres al lado de los valles y las montañas? [trad. Ana Ma. Rodríguez] (¿“rocks” equivalen a “valles”?

¿Qué son los hombres al lado de las rocas y las montañas! [trad. Marta Salís Canosa]

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